
No todos los cristales del coche son iguales. Saber qué tipo de luna tiene tu coche ayuda a entender si un daño se puede reparar y qué luna hay que pedir si toca cambiarla.
Según su posición
Parabrisas
Vidrio laminado: dos capas de cristal unidas por una lámina plástica. Si recibe un impacto, se agrieta pero no se desprende. Es el único que se puede reparar.
Laterales y luneta
Normalmente vidrio templado: más resistente al golpe, pero si se rompe se fragmenta en trozos pequeños. No se puede reparar; hay que cambiarlo.
Según sus prestaciones
- Tintado de fábrica: absorbe parte de la energía solar.
- Atérmico: reduce el calor que entra en el habitáculo.
- Térmico o calefactable: lleva resistencias para eliminar el hielo y el vaho (habitual en lunetas y algunos parabrisas).
- Acústico: con una lámina especial que reduce el ruido.
- Con sensores y cámara: soporte para sensores de lluvia y luz y la cámara de los sistemas ADAS.
Qué decirnos al pedir cita
Marca, modelo y año del coche, qué cristal está dañado y si el parabrisas lleva cámara, sensor de lluvia o calefacción. Con eso pedimos la luna exacta. Si necesitas cambiarla, consulta cambio de luna.